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Animalia poética en tres poetas de lengua alemana

Como indica Piccoli en su “Prólogo”, Animalia remite a la idea de poesía en la que se piense la “animalidad” (Tierheit), el modo de ser animal en tanto tal. Criticando la interpretación heideggeriana de Rilke, relacionándola con una postura antropocéntrica que signa un abismo insalvable entre el hombre y el animal, Piccoli  recuerda la herencia alemana del siglo XVIII, la Goethezeit, para la cual los mundos del animal y del humano no se hallaban en universos separados por distancias de prerrogativas de supuestas facultades humanas, sino en un fluir no homologante, respetuoso de las diferencias. El libro trata de patentizar la idea de animalidad  a través de poemas de Rilke seleccionados de las Elegías de Duino, los Sonetos a Orfeo y los Nuevos poemas, de textos de Zech de las Nuevas baladas de los animales salvajes (poemas poco conocidos, pregnantes de dolor y sufrimiento animal) y de poemas de Kolmar de Sueños de animales y de La palabra de los mudos. Las ilustraciones de Sergio Davidovich (una de ellas en la tapa del libro) acompañan la belleza de esta compilación, que pretender mostrar el tránsito de los animales por la escritura, a años luz de toda fabulística o intento apropiador moralizante de sus figuras. Un poeta como Piccoli ha podido escuchar las voces animales donde a veces solo se escucha al existente humano, esa sensibilidad para el sufrimiento animal (los que “han perdido su reino”, p. 16) hace de este libro una obra que será leída (no si temblor) por los animalistas.

Rainer María Rilke-Paul Robert Zech- Gertud Kolmar, Animalia poética en tres poetas de lengua alemana, selección, traducción y prólogo de Héctor A. Piccoli. Edición Bilingüe, Rosario, Editorial Serapis, 2021, 209 pp.

Hacia mundos más animales

Hacia mundos más animales

El poema que figura como epígrafe de este libro, “la falta de algo”, de Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe, condensa en uno de sus versos la problemática del texto: “Nos estaban matando por diversión, por ganas de nada/(…) Por sentirse muy machos, por violar lo que sea/por maldita costumbre nos estaban matando”. Militante animalista, Laura Fernández critica el abismo que se genera cuando se establecen diferencias binarias. Fernández vertebra su trabajo en cuatro ejes: los estudios decoloniales (epistemologías del sur, teoría de la descolonialidad y ontología política), los estudios de género (feministas e interseccionales), los estudios del cuerpo desde la antropología y la filosofía, y los estudios críticos animales, también pensados como estudios humano-animales y estudios posthumanistas. Frente a los muros separadores, el libro apuesta a las conexiones, a las relaciones entre especies, a “invertir” la lógica (p. 13) que nos separa de los otros animales. Mostrando las violencias compartidas por los cuerpos violentados (humanos y no humanos), Fernández revaloriza el cuerpo como espacio de resistencia, y propone despatriarcalizar nuestras relaciones interespecíficas reconociendo el carácter de “creadores de mundos” de los animales no humanos. Se trata de “empoderar los cuerpos” como espacios de transformación, generando movimienos críticos antiespecistas de “nuevos” conceptos utilizados en esos ámbitos que suponen formas de opresión. Frente a las separaciones, Fernández apuesta por las continuidades, por ello “la liberación animal es reflejarme en unos ojos ajenos y sentir que yo soy otra, entender que ese otro era también yo” (p. 144).

Laura Fernández, Hacia mundos más animales. Una crítica al binarismo ontológico desde los cuerpos no humanos, Buenos Aires, Madreselva, 2019, 160 pp.